Se cuenta que Miguel Angel observaba la roca , el mármol que iba a desbastar, con gran detenimiento y sólo lo trabajaba cuando descubría lo que había dentro de él.
"Veía" su David en el mármol antes de esculpirlo. Según su testimonio, él solamente necesitaba liberarlo de la piedra...
La extraordinaria imaginación creadora de Miguel Angel presentía en el mármol la obra naciente, que debía eclosionar ,como una flor, para ser contemplada por los demás.
Aunque sin duda era un artista extraordinario, todos podemos descubrir, por medio de la observación profunda, lo que estamos buscando. De alguna manera al contemplar, intuímos lo que hay más allá de las cosas...al vernos reflejados en ellas.

